Hace miles de años, en el plano de Tanuiit, los tres dioses hermanos, regentes de la armonía celestial y de la paz en el universo, sintiéndose aburridos tras millones de años cumpliendo su deber, decidieron crear a los humanos.
Los Tres dioses eran Shemu “la bella”, de complexión grácil , áureos cabellos, ojos dorados y rasgos finos, tímida y delicada como una mariposa en un estanque. Varomus Tyle “el sabio”, viejo y recio, de arrugado rostro, larga barba blanca coronada por un amplio bigote, con una mirada severa bajo sus espesas cejas. Chakaar Mora “el corrupto”, de tez oscura, mirada calculadora y fría, sonrisa taimada y pelo y perilla más negros que la oscuridad. Su cabeza alargada y rasgos agudos acentuaban su crueldad. Sus ojos grises como el acero rezumaban una frialdad comparable a la de un lago helado.
Con este aspecto fueron representados a lo largo de milenios. Las generaciones se sucedieron unas a otras, y su recuerdo se diluyó en las aguas onduladas del tiempo.
Tan sólo un leve reflejo de su silueta pervive en el momento en que esta tinta empapa el papel y su dulzón aroma perfuma el aire. Conocimiento relegado en manos de los fervientes y verdaderos adoradores, que en templos, iglesias y recónditos lugares aún practican ritos en honor a su memoria o en la de deidades derivadas de ellas.
Es el comienzo de una breve historia de Tanuiitt , voy poniendo partes, de vez en cuando, para que vayáis conociendo la forma de escribir de José María y conozcáis un poco la obra. Gracias por comentarme.
